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La Habana, 19 de jun Las medallas son símbolo del reconocimiento y exponente del éxito de lo que a veces se convierte en la meta de toda la vida para los deportistas.

En los primeros Juegos Olímpicos de la era moderna, celebrados en Atenas, anfitriona histórica de esas justas deportivas en la antigüedad, la situación financiera era tan difícil que los ganadores fueron reconocidos con preseas de plata y bronce, y el ya acostumbrado oro no le fue entregado a los primeros lugares hasta la próxima edición. La cita de París en 1900 se celebró como parte de la Exposición Universal que tuvo lugar en esa ciudad francesa, por lo cual las competencias se extendieron por cinco meses. Otra peculiaridad del encuentro parisino fueron las medallas, esta vez sí se incluyó el oro para el vencedor en cada prueba, pero por única vez en la historia de los Juegos el diseño fue cuadrado. También en esa segunda celebración la británica Charlotte Cooper se coronó la primera mujer campeona olímpica, al ganar en la final individual de tenis de campo, aunque el promotor de los Juegos, Pierre de Coubertin, no era partidario de que las féminas practicaran deportes. En Londres 1908, la primera de las tres veces que la ciudad del Támesis acogería la magna competencia, padre e hijo ganaron por primera vez el título como parte del equipo suizo en la modalidad de tiro sobre ciervo en movimiento, en la actualidad eliminada. Oscar Swahn y su hijo Alfred se volvieron a titular cuatro años más tarde en Estocolmo, y Oscar se convirtió en el monarca con más edad -72 años-, al vencer en Amberes 1920. Durante la edición belga fue izada por primera vez la bandera olímpica con los anillos entrelazados en representación de los cinco continentes, pero no fue hasta Ámsterdam 1928 donde se encendería la llama olímpica, aunque la más espectacular de esas ceremonias fue la efectuada en Barcelona 1992. Cuando el afronorteamericano Jesse Owens se impuso al alemán Lutz Long en salto largo en Berlín 1936, Adolfo Hitler abandonó el estadio para no premiar al atleta de raza negra. La celebración en la Alemania nazi fue empañada por motivos políticos, para lo cual se preparaba en Europa la \"Olimpiada Popular\" en paralelo, y que se iniciaría el 19 de julio, pero el comienzo de la Guerra Civil Española -el día antes- impidió su realización. Debido a la segunda guerra mundial, se cancelaron las Olimpiadas de 1940 y 1944 y la situación de posguerra era tan precaria que cada delegación tuvo que llevar a Londres 1948 su propia comida y las medallas fueron de hojalata, sin embargo, por primera vez se trasmitió en vivo la inauguración. En Munich 1972 la final del baloncesto entre Estados Unidos y la entonces Unión Soviética se decidió a favor de los últimos debido a la protesta promovida por los soviéticos y aceptada por los jueces. Los estadounidenses no se presentaron a la premiación y las medallas de plata continúan hoy en Suiza bajo la custodia del Comité Olímpico Internacional (COI). En los Juegos de 1920 la bandera olímpica fue robada por el atleta estadounidense Harry Prieste y no fue hasta Sydney 2000 que dicho estandarte regresó al COI, 80 años después. (Por Yeneily García García, AIN.

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